Había una señorita con el ay, / con el ay, ay, ay, sentadita en su balcón quequé, / con el oritín, quequé, con el oritón. 2 Pasó por allí un soldado / con su mala condición. -Señorita, señorita, / con usté dormiese yo. -No sería una noche, / que también serían dos; mi marido no está en casa, / que está en Rayas de Aragón, 6 y si no viene esta noche / le echaré una maldición: que se caiga del caballo / y se rompa el corazón.- 8 A eso de la medianoche / el maridito llamó. -Ábreme la puerta, cielo, / ábreme la puerta, sol. 10 -Se me han perdido las llaves / del hermoso corredor. -Si de oro las tenías / de plata las traigo yo. 12 ¿De quién es ese caballo / que en mi cuadra veo yo? -Tuyo, tuyo, maridito, / que te le he comprado yo. 14 -¿De quién es esa escopeta / que colgada veo yo? -Tuya, tuya, maridito, / que te la he traído yo. 16 -¿Y quién es ese muchacho / que en mi cama veo yo? -Es el hijo de la vecina / que me le traído yo. 18 -¡Si tiene barba larga / y bigote como yo! -Mátame, marido mío, / y sácame el corazón, 20 y entrégaselo a mis padres / en un platito de amor.-