CAJA REDONDA con manivela La diferencia entre este tipo de caja y otras similares era que no tenía motor, de modo que el cilindro de púas había que accionarlo con una manivela que se encontraba en la parte exterior de la caja. Desde el siglo xviii los mejores fabricantes fueron los relojeros, así que la mayoría de las cajas provenían de Suiza y Alemania. Esta caja, sin embargo, es francesa, tiene forma circular y presenta en la parte superior una manivela de metal con pomo de pasta. Sobre la caja va pintada una joven ataviada con una túnica al estilo clásico que tanto gustó durante la época romántica. Alrededor de la caja van seis liras en relieve.
CILINDRO DE PUAS SOBRE PEINE DE METAL Referencias acerca del uso de un cilindro de púas movido por diferentes engranajes para accionar determinados instrumentos las hay desde el siglo ix: en Bagdad, los hermanos Mohamed, Hasan y Ahmed Musa especializados en el estudio de la ciencia árabe, crean un automatófono; León el Filósofo, en la corte de Teófilo el Iconoclasta, inventa unos árboles con pájaros que cantaban automáticamente dotados del mismo sistema. Durante siglos, el invento se usa y se va perfeccionando gracias a aportaciones de personajes tan destacados como Leonardo da Vinci o el jesuita Athanasius Kircher. A fines del siglo xviii y comienzos del xix aumenta el número de invenciones, llegándose en 1796 a patentar un tipo de caja de música que firmó el ginebrino Antoine Favre y, en 1866, a registrar una patente de un disco con púas en la parte inferior inventado por Paul Lochmann en Leipzig.
Como ejemplares curiosos de nuestra colección comenzaremos con una caja de música fabricada en Viena.