Instrumentos e instrumentistas tradicionales • Temas musicales

Ángeles que estáis de guardia (romance-jota-seguidilla)

Ronda de Casavieja (Ávila)

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Compuesta por: A. Sánchez Piris (voz), A. González y M. Sánchez (guitarras), A. Sáez (laúd y bandurria). Grabación realizada por M. Santamaría en 1984.

La guitarra

Aun contando con varios precedentes medievales, la historia de la guitarra comienza en el Renacimiento, época en que su afinación más frecuente (FA DO MI LA), su número de cuerdas o de órdenes (primero cuatro: dos cuartas, dos terceras, dos segundas y una prima) y su literatura, se fijan de forma más precisa. En el tiempo en que Juan Bermudo escribe su Declaración de instrumentos (1555), ya comienza a introducirse la guitarra de cinco órdenes. A finales del XVIII el instrumento pasa a tener seis órdenes simples, como en la actualidad. Algunos de los instrumentos de 4 o 5 cuerdas que la tradición conserva en España (guitarro, guitarrillo, timple) no son sino formas antiguas -y normalmente desaparecidas- de la guitarra renacentista que emigró también a América, recibiendo allí diferentes nombres (cuatro, charango, etc).
En la grabación se escucha un tema típico de la zona de Gredos que combina un romance, una jota y una seguidilla. La voz es la clásica de la vertiente sur, de la denominada “Andalucía castellana”.


La bandurria

El instrumento que hoy conocemos con el nombre de bandurria se forma y consolida definitivamente en el siglo XVIII. Bien es cierto que desde el XVI se designaba con el mismo término a una pequeña guitarra de tres órdenes sin trastes, pero nada tiene que ver con el instrumento que ahora conocemos. Los primeros métodos empiezan a aparecer a mediados del siglo XVIII (Minguet y Sotos) y siguen en el XIX (Damas, de Campo y de Jorge). En este período la bandurria se utiliza como instrumento estudiantil y de ronda, pero también llega a ser considerado instrumento de concierto debiendo su auge a notables intérpretes.


El laúd

El “nuevo laúd español” se crea en el siglo XIX, utilizando el nombre de un instrumento histórico que había caído en desuso, para designar en realidad a un tipo de bandurria grande que formaba con ella familia. Su mayor impulsor fue José de Campo y Castro, quien escribió un método para ambos instrumentos que se afinaban del mismo modo (una cuarta abajo el laúd).