El cuento popular en la escuela · Temas musicales

El zurrón que cantaba

CHISTES Y ANÉCDOTAS • Accidentes afortunados

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Narrado por Victoria Coca (24 años) en Miranda el Castañar (Salamanca) en 1956. Recogido por Luis Cortés Vázquez.

Ehta era una muchacha qu´el día de su santo, pueh su madre le había regalao un anillo, y ella lo tenía en mucho ehmero.
Y un día fue al río, y para que no se l´ehtropeara lavando, pueh fue y se lo quitó. Mah cuando terminó de lavar, pueh se... se lo dejó olvidao en la piedra, en el lavadero. Y pasó por allí un hombre y lo... lo recogió.
Conque va la niña preguntando por... a ver si habían encontrao el anillo. Y s'encontraron con el hombre y le dice:
—¡Ay!, mire uhté. Si m'hubiera uhté encontrao un anillo que m'he dejao aquí olvidao.
Y el le dijo que no. Mah luego le dijo que qué le daba si le daba el anillo. Y fue la niña y el viejo la engañó y la metió en un zurrón.
Y se fue por loh pueblo y le decía:
—Zurrón, canta, que si no te doy con la palanca.
Y cantaba:
En un zurrón voy metida
en un zurrón moriré,
por un anillo de oro
qu'en la fuente lo dejé
.
Y así iba por todoh loh puebloh y se ganaba la vida, porque, claro, como un zurrón era la que cantaba, y no sabían lo que había allí metido, ni nada. Conque ya va y llega el señor a un pueblo, y llegan a una posada. Dehpuéh de haber ehtao por todoh loh sitioh, había ganao ya mucho dinero con ella.
Y decía:
—Zurrón, canta, que si no te doy con la palanca.
Y ella cantaba:
En un zurrón voy metida
en un zurrón moriré,
por un anillo de oro
qu'en la fuente lo dejé
.
Conque ya el señor fue y dejó el zurrón en una posada, y él se fue por el pueblo a dar una vuelta.
Entonceh, pueh la posadera, le miraron a ver qué tenía el zurrón, y era una muchacha muy guapa, y salió la muchacha.
Le llenaron el zurrón de bichoh, y de culebrah, lagartoh, y y p'allí de toh loh bichoh que pudon coger. Y entonceh fue´l hombre y cogió el zurrón y se fue. Y l'empieza a pegar al zurrón
y le dice:
—Zurrón, canta, que si no te doy con la palanca.
Y loh bichoh empezaron cada cual a hacer lo que elloh acohtumbraban, y el hombre, pueh claro, se quedó, pueh ehtremecido a ver qué pasaba. Desató el zurrón a ver qué le había pasao, y cuando abrió el zurrón pueh entre todoh loh bichoh pueh se lo comieron a él.
Comieron perdiceh y a loh qu'ehcuchaban le dieron con loh huesoh en lah nariceh.