Sagrada Virgen del Carmen, / Madre y defensora nuestra hoy te pedimos auxilio / y arrodillados en tierra. Danos fuerza, Virgen Santa, / para poder explicar el crimen más horroroso / que en el mundo se verá. ¡Oh! pueblo pundonoroso, / y noble villa de Deza que siempre hay una res coja / en un rebaño de ovejas. En él vivió un labrador, / que Teodoro se llama, Rey Martínez de apellido / y viudo por su desgracia...