Un zapatero me dijo ayer / que él conoce bien a las mujeres en el modo de llevar las botas, / de seguro los años que tienen. Las de quince a veinte / llevan las botitas de nueve botones / y muy ceñiditas; las de veinticinco / las llevan holgadas, luego las de treinta / ya desabrochadas. De cuarenta como / ya no piensan echar suerte van perdiendo los tacones / y hasta el contrafuerte; y las viejas, solteronas / que no se han casado, esas llevan unas chanclas / que huelen a cocido atrasao. Pues dile a tu novio, / si es que es zapatero, que las botas de nueve botones / las quiero. Zapatero, tómame con cuidao / la medida que yo quiero, zapatero, / que la bota me venga ceñida. Zapatero, tómala, / tómala con cuidao que yo quiero, zapatero, / que me venga justito el calzao.