Sagrada Virgen del Carmen, / Madre de Dios soberana, amparo de pecadores, / refugio de nuestras almas, consuelo del afligido, / Madre nuestra y abogada, da luz a mi entendimiento / y a mi torpe pluma gracia, para que acierte a escribir / en esta pequeña plana el crimen más horroroso / que se ha visto en la comarca. En el pueblo de La Nora, / ayuntamiento de Alija, ocurrió un horrendo crimen / sigún la plana lo explica. El día 20 de noviembre, / que día tan desgraciado para la joven Teresa, / tiran a muerte, la han dado. María Teresa Rubio, / esta joven se llamaba el día 20 de noviembre recibió una muerte amarga. El que antes era novio / de la joven desgraciada ahora se vengó el infame / en darle muerte tirana. Agustín Pérez se llama / este joven criminal que en este estado se encuentra con veintiocho años de edad Esta joven ya tenía / veinticinco años de edad y aún el joven Agustín / no se quería casar. Pues en este medio tiempo / un joven la pretendió el que intentaba casarse / lo cual no lo consiguió. A los tres días después, / de que ella novia salió, el joven Agustín / al encuentro la salió. María iba a lavar / a una fuente allí cercana y él la estaba esperando / como una fiera malvada. Aquí se para la plumas, / señores, al recordarlo que a una joven tan hermosa / así la han asesinado. La cogió por los cabellos, / Agustín, desesperado, al escuchar sus lamentos / tres cuchilladas la ha dado. Las tres fuertes cuchilladas / en el cuello se las dio y bañándose en su sangre / a Dios su alma entregó. En vísperas de casarse / qué triste y qué doloroso es de ver morir a una joven / de un modo tan espantoso. 83l se marcho de La Nora / deprisa y acelerado; en llegando a La Bañeza / al juzgado se ha entregado. Al despedirse del pueblo / Agustín Pérez decía: -Adiós familia del alma, / adiós pueblo de mi vida-. Tened cuidado mocitos / con los amores de hoy día que a veces suelen traer / llantos a muchas familias. Una oración a la Virgen / recemos con devoción que le perdone el pecado / y le dé la salvación.