Baile el cielo de contento / la tierra de regocijo, gloria al espíritu y santo, / gracias al Padre y al Hijo. Venimos a darle gracias / por la merced que nos hizo de estos siete sacramentos / y el primero es el bautismo. Segundo, confirmación, / que nos dio el Señor Obispo para confirmar la fe / de mi Señor Jesucristo. El tercero, penitencia, / del pecado cometido todo aquel que se confiese / vaya bien arrepentido, diciendo: Señor, pequé / contra Dios y Jesús mío. El cuarto es la comunión, / especie de pan y vino, bien podían los cristianos / comulgar cada domingo, y recibir en su pecho / el sacramento divino. El quinto es la extremaunción, / cuando el hombre despedido, de las cosas de este mundo / solo llama a Jesucristo pues ¿a quién ha de llamar / viéndose en tanto peligro? sino a Cristo y a su madre, / sino a su madre y a Cristo. El sexto es el sacerdote / que, con sus palabras cinco, hace bajar de los cielos / a Dios y Hombre Jesucristo. El “sétimo”, matrimonio, / alto misterio escogido si los dos se unen bien / tendrán igual paraíso, si los se unen mal / tendrán un infierno mismo. Cristianos que estáis atentos / escuchad lo que os digo que estos siete sacramentos / es la ley de Dios divino.
Nota: Lo acompañaban con “un rabel de esos”, comentó su yerno al final de la grabación.