Atiendan bien a mis coplas, / que el ciego y la coja enseñan
a saber abrir el ojo / y del pie que se cojea;
y por un real nada más / verá el ciego las estrellas
y la coja bailará / seguidillas de esta tierra.
Y acudan, Virgen Santísima, / pa que me llenen los platos
de oro, plata y calderilla.
El ciego inventa canciones / que son hechizos de amor
para vencer los desdenes / y hacerse amar con pasión
y por un real nada más, / a las mozas casaderas,
las daremos el remedio / para no quedar solteras.
¡A quince céntimos una y dos un real! / ¡quién las compra!