Los Trabajos
La loba parda
Versión cantada por Pedro Pérez natural de Cervillego de la Cruz (Valladolid) y residente en Medina del Campo. 26 de abril de 1984
Escuchar el tema >Estando yo en mi chocito |
pintando la mi cayada
han bajado siete lobas |
todas de una lechigada.
La primera que bajó |
era una loba galana:
-¿Dónde vas loba maldita?, |
¿dónde vas loba malvada?
-En busca de la cordera
- |
pal primer día de Pascua.
Mi peara no la empiezas, |
tengo cinco perros grandes,
la perra blanca con hierro
|
que es lo mejor de la España-.
Y han andado siete vueltas
|
y no pudon sacar nada,
y la última que dio
sacó | la cordera blanca.
-¡Arriba perros cachorros!, |
¡arriba perra guardiana!
que nos llevan la cordera, |
la mejor de la peara-.
Al subir un alto cerro |
y al bajar una cañada,
ya venía el pastorcito |
con su navaja malvada.
-No me mates, pastorcito, |
¡toma tu cordera blanca!
-Que no quiero tu cordera |
de tu boca babiosioda,
lo que quiero es el pellejo | para hacerme una zamarra,
los dientes para una vieja |
pa que coma las patatas,
y el rabo, si es bonito, |
pa que se abanique mi ama-.
LOS TRABAJOS EN LA CASA
Como ejemplo de la versatilidad del repertorio tradicional romancístico en los diferentes oficios y trabajos apuntamos una versión del conocido romance de La loba parda que entretuvo a muchos pastores en su majada o en los esquileos y que en nuestro caso concreto, lo cantaron entre el ir y venir de una brocha encalada, enjalbegando una pared. Aquí queda patente el cambio de uso y función del repertorio tradicional incluso en los mismos intérpretes que dependiendo del momento lo interpretan en diferentes circunstancias, y que los investigadores muchas veces enredan en clasificaciones empeñados en mantener contra viento y marea el estatismo del repertorio en compartimentos definidos. Insistiendo en esta cuestión, conocemos alguna versión del mismo romance que cantaban los marineros del estrecho de Gibraltar y Tarifa para animarse en su esfuerzo de remar.