La Cosecha
Los horarios del cante de la siega
Relato de Joaquina Sampedro de 55 años, su marido Manuel Prada de 70 y su hijo Severiano de Santiago de la Requejada (Zamora), 1981
Escuchar el tema >Eso lo cantábamos cuando andábamos segando, y sudando como patos que sudaban y al que más podía.
-Ese es el tono de la siega del pan, este es el auténtico tono de la siega del pan.
-Ahora que ya no sé cantar yo porque estoy con ... ni tengo dentadura y ya no canto yo como cantaba, ni mucho menos.
-A lo mejor pa la parte de Senabria le dan algo menos de requiebro, con más requiebro, pero el tono viene a ser éste.
La siega de la hierba
Y cuando veníamos para casa, nos juntábamos al mejor quince y veinte y las cuestas arriba y todo, cantaban hasta que no daban más, sudábamos como patos.-Este tono na más era después del almuerzo, después de las diez.
-Por la mañana no se cantaba porque no había “perrera” (galbana). -Se cantaba porque había perra.
-Era al revés, era cuando había perrera cuando se cantaba éste.
-Mire, hasta el almuerzo se cantaba esto, de que se almorzaba, antes de almorzar no.
-Después del almuerzo.
-Hasta que no iba el amo no se cantaba, entonces decían algunos:¡Coño! fulano no ha venido que no han cantado las segadoras. Entonces almorzábamos y cantábamos, y cantábamos hasta las dos de la tarde, este ton, pero después iban con la merienda y después de la merienda ya eran otros.
No, éste era hasta la merienda, de las diez hasta las cinco de la tarde o así, luego eran otros sones más libres.